lunes, 28 de octubre de 2013

'ALADÍN, UN MUSICAL GENIAL'

Todos conocerán a Naim Thomas por su paso por la primera edición del exitoso programa Operación Triunfo. Sin embargo, este joven artista que llegó a la “fama” gracias a este programa tiene una más que dilatada carrera desde niño. Ya de pequeño se decantó por este difícil mundo del espectáculo, gran parte de culpa la tuvo su padre, también cantante. Desde los seis años empezó a estudiar piano, solfeo, contrapunto… Con tan sólo nueve años ya había rodado sus primeras películas de la mano de grandes cineastas como Andy García y Sergi López entre otros. De su paso por O.T cosechó algún que otro trabajo musical. A pesar de no ganar aquella edición consiguió grabar un disco que posteriormente se convertiría en disco de platino, titulado ‘No tengo prisa’. También fue el compositor del himno de O.T, Mi música es tu voz. Dos años más tarde, en 2003, salió su segundo trabajo ‘Con solo una palabra’. Tras lanzar dos discos y después de esa etapa de éxito Naím decidió marcharse a Los Angeles durante tres años. Allí escribió para el que sería su tercer disco, que salió a la luz en 2007 ‘Naimonaim’. Pero en 2007 da un giro de 360º su carrera, le llega la oportunidad de cambiar la música en solitario por el musical. Participa en el musical ‘El Rey de Bodas’, que recibe una gran acogida por parte del público. También forma cartel junto a su compañera en Operación Triunfo, Gisela, en ‘40 el Musical’.
Actualmente es el protagonista de ‘Aladín, un musical genial’ junto a un gran elenco de actores a nivel nacional, y lo compagina con la obra de teatro ‘Esta noche no estoy para nadie’.




Llega al Teatro Auditorio Riberas del Guadaíra ‘Aladín, un musical genial’, una perfecta combinación entre la magia y la fantasía que nos aporta un cuento infantil que ha calado durante generaciones, en el que la humildad de una persona vale más que toda la riqueza o tierras que pueda llegar a albergar. Con el género del musical, que permite con una gran puesta en escena hacer entrar al público en magníficos palacios y grandes bazares de mercaderes, el espectador pasa a ser un actor más y, sobre todo, consigue que los más pequeños puedan vivir momentos mágicos acompañados por la música que tan necesaria es para abstraernos de momentos de tristeza. Durante la casi hora y media de espectáculo, el público conecta a la perfección con los actores, con su música y principalmente con el sentido que dan ciertas letras a la vida cotidiana de cualquier comerciante. Muchas de las canciones hacen interactuar al público, no permite que estos sean un mero asiento, sino que pretende sin moverlos de sus localidades hacerlos entrar en la historia.
La de Aladín es ya conocida por cualquier persona. En una pequeña sinopsis se puede decir que empieza el popular cuento con el Sultánn de una gran corte buscando esposo para su hija. Al reino llegan toda clase de príncipes con grandes riquezas y muchas tierras, pero eso a Jazmín no le vale, ya que lo que busca en un esposo es que la haga feliz para el resto de sus vidas. En la trama es muy importante la figura de su sirvienta, gracias a ella conoce a Alí (Aladín) cuando va a conocer el bazar. Como en todo cuento siempre encontramos alguien malvado, en este caso el Faqui, quien intenta boicotear la búsqueda de pretendientes para al fin llegar a ser el Sultán y casarse con Jazmín. Pero gracias a la ayuda del genio de la lámpara, el príncipe Alí logra cautivar a la princesa por su sencillez y su humildad. También liberar al genio, encerrando en su lámpara al malvado Faquir. A pesar de ser una historia contada mil y una veces, siempre hace al público reflexionar sobre que la gran riqueza de la personas se encuentran en el interior, y no en un exterior que puede ocultar la realidad.
En tiempos de crisis en los que ahora nos encontramos, este tipo de obras tiene un mayor calado. Abre los ojos ante una sociedad materialista que inculca unos valores erróneos que antepone el interés económico respecto por lo humano. Esto permite no solo a los más pequeños comprobar lo que realmente vale de las personas, sino a los adultos que no permitan que esta sociedad siga manteniendo unos valores excesivamente prejuiciosos por las vestimentas y la clase social de cada individuo.


La acogida de este musical en el Teatro Auditorio Riberas del Guadaíra ha sido espectacular. Consiguió un lleno casi absoluto en los dos pases que la compañía tenía previsto para el recinto escénico. El gran elenco de actores, con Naím Thomas a la cabeza, se metió muy pronto al respetable en el bolsillo, permitiendo que el espectáculo se convirtiera en una simbiosis entre actores y público.   

                              Naím Tomas posa con nuestro cronista de información (Cristian García).



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